The Hall of Stars

»Saturno» y »No Vaya a Ser»: Pablo Alborán nos ofrece una de cal y otra de arena.

Como todos y todas ya sabréis, hace escasos diez días, Pablo Alborán lanzó simultáneamente dos adelantos de lo que será su nuevo trabajo, en forma de singles: Saturno y No Vaya a Ser. Con ellos, nos transmite sensaciones completamente distintas, con dos estilos y sonidos opuestos entre sí: una de cal y otra de arena.

No Vaya a Ser es la apuesta más pop y rítmica del cantante, demostrando que no solo sabe crear baladas, sino que tiene mucha más música que ofrecernos. Comienza con las virguerías vocales a las que nos tiene acostumbrados, cuya producción electrónica nos hace intuir qué estilo nos va a mostrar el single. Pronto aparece el acompañamiento, y en efecto, nos encontramos una canción electrónica, a priori distinta de lo que el cantautor suele componer. Pero Pablo es mucho Pablo, y desde el inicio del verso nos deja ver por qué es considerado uno de los cantantes más en forma de la escena española. El estribillo, simple pero pegadizo, nos atrapa y nos transporta de nuevo a los coros de la introducción. Mientras sigue avanzando el corte, Alborán continúa luciendo su voz, protagonista absoluta de la canción, no solo por mérito de esta, sino por demérito de la quizás algo pobre instrumental. Tras un estribillo y unos coros en los que el cantante nuevamente aprovecha para deleitarnos con su cante, termina una obra más pop y simple de lo habitual, con la que Pablo Alborán ni decepciona ni ilusiona. 6,5/10.

Saturno es Pablo Alborán en estado puro. Una canción muy melódica, cediendo gran protagonismo a las guitarras acústicas y a una leve, pero maravillosa, orquestación. Pablo nos introduce la obra con unos melosos falsetes, que se proyectan dulcemente hasta que aparece la guitarra, y con ella la voz, al más puro estilo del cantante. Según avanza el verso, nuevas guitarras entran poco a poco rodeando la voz y haciendo de la escucha una experiencia sumamente gratificante. De nuevo el falsete entra a escena, mientras las guitarras acarician nuestros oídos con melodías agudas pero suaves, complementando a la perfección el timbre del cantante malagueño,y conduciéndonos hacia el esperado estribillo. La voz da paso a los demás instrumentos, apareciendo la percusión y los violines, que no hacen sino reforzar nuestra inmersión en las armonías y en la preciosa letra que Pablo nos regala. Así, la percusión y la orquestación aumentan progresivamente su presencia, rescatando los coros que introdujeron la canción, para llevarnos al final de este viaje de cuatro minutos espléndidos. 9/10.

Alborán ha conseguido lo que un músico pretende con sus adelantos: crear expectación. La contraposición de estilos en ambos singles le permite mantener a su publico más afianzado, y a la vez intentar atraer a un nuevo espectro de oyentes pop. En palabras de Pablo: «Yo necesitaba mostrar los dos extremos del disco, dos caras opuestas de mi música hoy: Saturno es una balada, con un sonido muy orgánico y No vaya a ser está en el otro extremo, donde hay más electrónica. No quería sacar solo un single encasillándome de alguna manera.»

Solo nos queda esperar a que salga su nuevo trabajo al completo, y será entonces cuando el malagueño tendrá la oportunidad de seguir demostrando ser uno de los mejores músicos de España. 

 

Alberto Aguilera

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